Radiación solar
El sol degrada el gelcoat, cuartea las lonas y decolora la tapicería. Es el agente que más envejece una embarcación en el Mediterráneo.
En cubiertoEliminada por completo.
Servicio
La opción más protectora para tu embarcación: nave cerrada dentro de un recinto vigilado, sin sol, sin lluvia y con el ambiente salino muy lejos. Para barcos a motor, veleros, neumáticas y motos de agua de hasta 10 metros de eslora.
Consultar disponibilidadGuardar la embarcación bajo techo no es solo una cuestión de comodidad. Cada uno de los agentes que degradan un barco parado actúa de forma distinta, y el almacenaje en cubierto neutraliza casi todos a la vez.
El sol degrada el gelcoat, cuartea las lonas y decolora la tapicería. Es el agente que más envejece una embarcación en el Mediterráneo.
En cubiertoEliminada por completo.
El salitre en suspensión ataca los herrajes, los tornillos de acero y los contactos eléctricos, incluso con el barco fuera del agua.
En cubiertoMuy reducido al estar tierra adentro y bajo techo.
El agua acumulada en las lonas encuentra el camino al interior, y la condensación genera moho en cojines y maderas.
En cubiertoSin entrada de agua y con ventilación estable.
Los golpes puntuales de una borrasca dejan marcas en cubierta y en la consola que luego son caras de reparar.
En cubiertoSin exposición.
Nuestro servicio empieza cuando la embarcación llega a las instalaciones. El traslado y la varada los organiza el propietario, con su remolque o con el servicio náutico que prefiera, y nosotros nos ocupamos del almacenamiento a partir de ahí.
Antes de entrar conviene que el casco venga limpio y el interior vaciado de todo lo que retenga humedad. Con eso, la embarcación pasa la temporada baja en las mejores condiciones posibles.
Sobre todo las que tienen tapicería y maderas expuestas, electrónica en consola abierta o un gelcoat que quieres conservar. También las embarcaciones más nuevas, donde compensa proteger el acabado.
El retractilado protege muy bien del agua y de los rayos UV, pero la embarcación sigue en el exterior, con cambios de temperatura y ambiente salino alrededor. En cubierto el entorno es estable y seco todo el invierno.
No es necesario. Bajo techo basta con una lona ligera o incluso dejarlo destapado, lo que además permite que el interior ventile mejor.
Avísanos con antelación y organizamos el acceso. Trabajar bajo cubierto en invierno es mucho más cómodo que hacerlo a la intemperie.
Las plazas bajo techo son limitadas y se reservan antes que las de exterior, sobre todo a partir de septiembre. Conviene consultar disponibilidad con tiempo.
Dinos la eslora y la manga de tu embarcación y los meses que la necesitas guardada.